Cuando el hombre se mira mucho a sí mismo, llega a no saber cuál es su cara y cuál es su careta. Y como escribía Oscar Wilde en el retrato de Dory & Grey, sabemos el precio de todo y el valor de nada. Hemos evolucionado del gusano al hombre, y sigue habiendo mucho de gusano en nosotros. Hoy todo se mide en beneficio o pérdida de las empresas, sin tener en cuenta a las personas. Nos hemos alejado del auténtico poder de las regiones y de las localidades, para instaurar una centralización sin precedentes en las corporaciones y en los bancos. Burocracias mundiales que ayudan a crear, a expensas de la soberanía nacional, el control de la comunidad, la diversidad y el mundo natural. En el campo del pensamiento, y después de los atentados del 11S, la tesis del politólogo Samuel P. Huntington cobró una enorme fuerza. Cuenta que el choque de civilizaciones dominará la política mundial. Y que las líneas de fractura entre las civilizaciones serán las grandes línea...